Fue un cangrejo, suponemos que violinista, el que ayudó a la hidra a enfrentar a Hércules. Después de ser aplastado por el semi dios, la esposa de Zeus, Hera, quien lo había enviado a la batalla, lo recompensó con un lugar en la galaxia conocida como Cáncer. Desde entonces, la pequeña y débil constelación mora entre las estrellas, situándose entre la de Géminis al oeste y la de Leo al este. Pero no solamente habitan arriba, en el vasto universo, también lo hacen en el fondo marino.
Hablando del fondo, hay quienes dicen que son los guías más confiables que llevan a las almas al inframundo. Pero hay uno en especial a quien le llaman como Máscara de Muerte.¿Buscará
venganza por lo ocurrido en aquella historia mitológica?
El
caparazón protege su parte más blanda, su interior. Es hermoso. Camina
horizontalmente; se dice que un paso adelante y dos hacia atrás. Sus ocho patas
le dan estabilidad y si llegase a perder una en algún enfrentamiento, la
recupera en la siguiente muda. Con su gran pinza, como el cangrejo violinista
que es, le toca armoniosas melodías a su acompañante. El violín es más grande
en los machos que en las hembras. Él trata de atraer a su pareja por medio de
la armonía que produce su instrumento. La única diferencia entre ambos sexos es
el tamaño del instrumento en sus manos. Son animales nocturnos y gregarios.
Dentro de su pequeña comunidad no sobresalen y si alguien se le ocurre hacerlo,
lo regresan al fondo de la cubeta.
El
sarcasmo y la ironía son características del cangrejo violinista llamado
Máscara de Muerte. Es muy sádico dentro del campo de batalla pero al mismo
tiempo es también muy intuitivo. Al predecir las mareas puede saber si habrá
problemas o no. Pero eso no quita su más grande contradicción: a pesar de
conocer con antelación lo que va a ocurrir se vuelve impulsivo si las cosas no
van a su favor. Hay casos en los que cuando va perdiendo contra una gaviota,
prefiere engañar a su rival y soltar la pinza para así salvarse.
A
esto no le da importancia porque sabe que le va a crecer otra más fuerte que la
anterior. Sin una pinza aprovecha la más mínima oportunidad para engañar a sus
oponentes o depredadores.
La
cuestión de enemigos es un tema que, por ejemplo, dentro de una serie de
animación japonesa muy popular en el mundo como lo es la serie Los Caballeros
del Zodiaco en su versión Next Dimension (Saint Seiya Next Dimension), Shun de
Andrómeda, de menciona algo interesante sobre este cangrejo en específico y su
relación con la muerte:
“Dentro
de los Doce Templos, el Templo del Gran Cangrejo es el más cercano al
Inframundo. En el oriente creían que el aura de los muertos emergía de la
aglomeración de estrellas del Pesebre, las cuatro estrellas que brillan dentro
de la constelación de Cáncer. La llamaban también la aglomeración de los
espíritus de los muertos. La Constelación de Cáncer es el lugar donde los muertos
se juntan. Es la entrada al Inframundo.
En el futuro donde yo luché anteriormente, el guardián del Templo del Gran
Cangrejo era un Santo de Oro tenebroso que manipulaba las aglomeraciones de los
espíritus de los muertos. Si es que Cáncer resulta ser nuestro enemigo,
entonces será un adversario increíblemente tenebroso. ”.
De
manera irónica vive a 30 centímetros de la superficie, pero esa pequeña
diferencia hace que su templo sea conocido como la entrada al inframundo. Desde
que nace busca enfrentarse a la muerte. Le atrae. Pero, ¿de dónde viene tal
obsesión entre la vida y la muerte? Supongo que se debe a que le gusta presumir
de sus victorias. No tiene remordimiento alguno y exhibe a sus víctimas como si
fueran trofeos.
Una
debilidad procede de ser traidor e ir en contra de la moral. Proteger la puerta
al inframundo lo ha llenado de mucha arrogancia. Desprecia la vida. Puede
acabar muy fácilmente a enemigos físicos como espirituales.
Cree
en la superstición. El número cuatro está en sus costados como patas filosas
que encaminan a los muertos a su próximo destino. Ese número maldito en las
culturas orientales. Aunque haya animales más aptos y agradables como los
perros, el cangrejo Máscara de Muerte puede entrar y salir con mucha facilidad
del mundo espiritual. En cierta medida me hace recordar al famoso cuento del
flautista de Hamelin. Pero la mayor diferencia es que no hay flauta, sino un
violín que es el instrumento donde lleva a las almas a que sean juzgadas.
Para
terminar, tal vez la venganza no sea contra Hércules y su sustituto sean las
almas de aquellos que han perdido en batalla contra aquel que piensa en la inmortalidad del cangrejo. Lo que se sabe
hasta ahora es que el cangrejo sostiene la vida y la muerte sobre su duro
caparazón y no deja escapar a nadie mientras su violín toca los compases que te
llevan en un viaje sin retorno.
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