Ettiene Lantiere, llega al pueblo minero en Montsou, frontera de Francia con Bélgica después de ser despedido de su trabajo como maquinista. Al buscar trabajo por estar muriendo de hambre, conoce al tío Buena Muerte, veterano minero de la mina La Voreux, donde su única opción es entrar a trabajar a la mina. Ahí conoce a Maheu, un minero que trabaja junto a tres de sus hijos:
Catherine, Zacarias y Juanillo; los Maheu y la Maheudde tienen siete hijos en total, tres de ellos en edad para laborar dentro de la mina (la edad mínima para entrar eran los 11 años). A su vez, conoce a Suvarin, un ruso. Lantiere tiene ideas marxistas y Suvarin revolucionarias.
Lantiere busca la igualdad en el salario de los trabajadores
mineros, pero al ver como la Compañía los trata, empieza a formular una huelga
para buscar salarios más dignos, horarios flexibles de trabajo y forma las
bases del sindicalismo actual. El paro hace entrar en crisis a toda la región
carbonífera, empeorando la vida de los trabajadores. Durante esta crisis, los
burgueses dueños de las minas contratan mineros belgas para retomar las
actividades. Al enterarse de esto, los mineros franceses se ponen en marcha
para evitar que se cometa injusticia frente a ellos, enfrentándose a los
gendarmes que vigilan las minas. Estos, incapaces de hacerle frente a la turba
iracunda, disparan a los manifestantes, donde Maheu y otros más mueren. Ante la
desesperación y el hambre, deciden regresar a trabajar a las minas, con peores
condiciones laborales que antes, pero Suvarin decide sabotear una de las minas
inundándola, haciendo que colapse con los trabajadores franceses adentro,
incluyendo a Catherine y Lantier. Catherine muere dentro de la mina, Zacarias
muere al intentar rescatar a su hermana y Juanillo trabaja afuera de la mina. La
Maheudde, sola y con tres hijos menores de edad, regresa a trabajar a la mina,
mientras que Lantier se va con la esperanza de que el marxismo y la libertad de
los trabajadores germinen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario